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La nueva tasa de cajeros automáticos

tasaEl Ayuntamiento de Madrid ha aprobado una nueva tasa sobre los cajeros automáticos que entrará en vigor a partir de 1 de enero de 2017. Así lo anunció el delegado de Economía y Hacienda el pasado jueves 13 de octubre en la rueda de prensa posterior a la junta de gobierno local donde quedó aprobada esta medida junto con otras 11 ordenanzas fiscales.

Aunque esta medida parece nueva, lo cierto es que ya se viene aplicando en otras ciudades españolas como Barcelona, Bilbao o Valencia y, dentro de la Comunidad de Madrid, ya se encuentra en vigor en Torrelodones, Alcalá de Henares, Pozuelo de Alarcón y Boadilla.

Madrid no es la primera ciudad que aplicará esta tasa, aunque bien es cierto que si es la ciudad con mayor población y por tanto mayor red de cajeros. La nueva tasa por el “aprovechamiento del dominio público de los cajeros automáticos” afectará a más de 2000 cajeros, y aportará al consistorio alrededor de 745.000 euros anuales.

En el ayuntamiento de Madrid ya se planteó estudiar la posibilidad de introducir esta medida el pasado año, que parecía haber sido descartada, pero que finalmente será introducida para el próximo año.

La recaudación procedente de esta tasa será destinada a programas sociales aunque todavía no se ha determinado exactamente a que programas concretos se aplicará. En todo caso parece claro que la aportación tendrá un impacto reducido dentro de los presupuestos del consistorio para el ejercicio próximo.

Esta nueva tasa gravará el uso de los cajeros instalados en la línea de la fachada y a los que solamente se tiene acceso desde la vía pública, de manera que el hecho gravado es la ocupación de la vía pública, de manera similar a lo que ya ocurre por ejemplo con la tasa que ya han de abonar los bares y restaurantes por la instalación de sus terrazas.

Para la aplicación de la tasa se establecerán nueve tipos de índices fiscales que varían en función de la ubicación de las calles en que se encuentren instalados los cajeros, y que oscilarán entre los 26,21 y los 742,22 euros anuales, de manera que se favorece más a los situados en las zonas periféricas, mientras que los situados en las zonas más céntricas estarán sujetos al tipo más alto.

Por su parte la Asociación Española de Banca (AEB) ya ha manifestado estar en contra de este tipo de tasa que grava el acceso a un servicio básico como es la liquidez. También han advertido que esta tasa podría repercutir al cliente, aunque esto será algo que tendrá que valorar independientemente cada entidad financiera.

Además de la tasa por municipal por el uso de los cajeros, se incrementará la tasa sobre vehículos de tracción mecánica para los llamados vehículos de lujo (más de 16 caballos fiscales) y para las motocicletas de gran cilindrada (a partir de 500 centímetro cúbicos). Otras tasas que se revisan, a la baja en este caso, son la tasa de vados, que igual que la tasa de cajeros se aplicará en función de su ubicación, el impuesto sobre construcciones instalaciones y obras (ICIO) al objeto de bonificar la rehabilitación de viviendas con necesidades, y el impuesto sobre bienes muebles (IBI) que tendrá una reducción para las viviendas de menor valor catastral y congelación de tipos para el resto.

Aunque todavía no se sabe que opciones barajan las entidades bancarias, priori para el cliente final de los cajeros cabe plantearse tres posibilidades distintas. Primero que las entidades trasladen el coste a sus clientes, segundo que las entidades asuman el coste sin repercutirlo a los usuarios y tercero que en vista de los costes las entidades decidan reducir su red de cajeros.

Lo cierto es que parece que no corren buenos tiempos para los usuarios de cajeros automáticos. Tenemos que recordar que además de esta nueva tasa en Madrid para el año próximo, ya desde el uno de enero de este año las entidades propietarias de los cajeros cobran a la entidad emisora de la tarjeta por el uso del mismo, y después estas últimas, si así lo consideran, repercuten el coste al cliente final. El gobierno central tubo que establecer mediante decreto-ley una nueva regulación para evitar prácticas abusivas que perjudicaban a los clientes de las entidades con menor red de cajeros.

Pues bien parece que para el año próximo se avecina para los ciudadanos de la capital un nuevo posible coste por el uso de dinero efectivo, veremos que decisión toman las entidades bancarias y que sucede con en el resto de ayuntamientos que aún no han impuesto medidas de este tipo.

Jesús Santana Lorenzo
Equipo Fiscal Lex Consulting
Accounting Manager

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