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Pensiones: Futuro Y Situación Fiscal.

PensionesDurante las últimas semanas hemos sido testigos de como se aviva el debate sobre la revalorización de las pensiones en nuestro país. Lo que empezó como una reivindicación en las calles por parte de los pensionistas, se ha convertido en una cuestión de actualidad para los partidos políticos que ven. No es sin embargo esta una cuestión nueva, ya que se lleva hablando de la viabilidad de nuestro sistema de pensiones desde la crisis económica que se inició en el año 2008.

Si bien es cierto que el foco del debate se ha centrado en los últimos tiempos en la “caja de las pensiones”, tanto las bajas pensiones que se perciben en nuestro país como su revalorización son cuestiones ya históricas junto a la ya omnipresente recomendación de recurrir a planes de pensiones privados como complemento al sistema de Seguridad Social.

Recordemos que ya en el año 2011 el gobierno impulsó el retraso progresivo de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, además del incremento del número de años de cotización a la Seguridad Social de los 35 a los 37 para tener acceso a la pensión máxima de jubilación.

Si tenemos en cuenta que actualmente casi el 42% de las pensiones de jubilación se sitúan por debajo de los 736€ y el problema demográfico de nuestro país que no parece se vaya a resolver a corto plazo, la planificación de la jubilación se convierte en un rompecabezas difícil de solucionar.

En plena campaña de declaración de la renta de año 2017, recuerden que finalizará el próximo 30 de junio, y en vista de las propuestas que se están realizado para la modificación del tratamiento fiscal de las pensiones tanto por parte del gobierno como por el resto de los partidos políticos, dedicaremos el presente artículo a la tributación de las pensiones en el IRPF.

TRATAMIENTO FISCAL DE LA PENSIONES

El plan de pensiones es un instrumento financiero de ahorro con el objetivo de cumplir las siguientes contingencias:

– Jubilación o situación asimilada.
– Incapacidad laboral total y permanente.
– Muerte del partícipe o beneficiario.
– Dependencia severa o gran dependencia del partícipe.

A la hora de analizar el tratamiento fiscal de las pensiones debemos distinguir entre el momento de la aportación al plan de pensiones y el momento de la prestación de ese plan de pensiones al que se fueron aportando cantidades anualmente.

Con nuestra actual Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (Ley de IRPF), las pensiones tienen la consideración de rendimientos íntegros del trabajo. Esto supone que a efectos fiscales las personas beneficiarias de una pensión son contribuyentes del IRPF.

Generalmente suele plantearse la duda de si los pensionistas están o no obligados a realizar la declaración de la renta. En virtud del artículo 17.2 a 1ª la la Ley de IRPF se establece la calificación de las pensiones como rendimientos del trabajo y en consecuencia sujetas a tributación por IRPF.

Cosa bien distinta es que en función de las rentas percibidas en concepto de pensión exista la obligación de presentar la declaración de la renta y es ahí donde normalmente empieza la confusión sobre este tema.

Tiene la obligación de declarar los contribuyentes que perciban rentas del trabajo personal a excepción de:

 – Rendimientos iguales o inferiores a 22.000€ anuales. De un solo pagador.

 – 000€ anuales en los siguientes casos:

 1 – Que procedan de más de un pagador y la suma del segundo y siguientes supere los 1.500€ anuales.

2 – Cuando se perciban pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos exentas.

3 – Cuando el pagador no esté obligado a retener.

 4 – Cuando se perciban rendimientos íntegros del trabajo sujetos a tipo fijo de retención.

Siguiendo el ejemplo anterior, un pensionista medio (736€ x 12 meses = 8.832€) no tiene la obligación de presentar declaración de IRPF.

PLANES DE PENSIONES

Las de pensiones recogidas el artículo 17.2 de la Ley de IRPF, tienen la consideración de rendimientos del trabajo, tanto las procedentes de la Seguridad social como de planes de pensiones privados.

INDIVIDUALES

Las aportaciones al plan de pensiones gozan de ventajas fiscales en el momento de la aportación siempre que cumplan los requisitos de la Ley de IRPF. Es importante distinguir entre las aportaciones a un plan de pensiones en sus distintas modalidades y un seguro de vida o invalidez, que no goza de esa ventaja fiscal.

La Ley de IRPF contempla una reducción en la base imponible del impuesto con un límite de 8.000€ anuales. Para las aportaciones a planes de pensiones.

En el momento de percibir la prestación del plan de pensiones tendrá la consideración de rendimiento del trabajo para el perceptor de la misma. Es entonces cuando se produce la tributación de las aportaciones que gozaron de la reducción en la base imponible en el ejercicio en que se produjeron.

COLECTIVOS

Generalmente se trata de los compromisos por pensiones asumidos por las empresas en favor de sus trabajadores, derivados de obligaciones legales, contractuales o convencionales.

En el momento de las aportaciones, tendrán la consideración de rendimiento en especie para el trabajador a integrar en su base imponible, pero con derecho a la reducción con el máximo e 8.000€ anuales que hemos visto anteriormente. Para esto es necesario que la empresa impute fiscalmente a las personas a las que se vinculen las futuras prestaciones, se transmita el derecho a las percepciones futuras y se transmita la titularidad y gestión de los recursos en que consistan dichas contribuciones.

Igualmente, si las aportaciones se realizan a un seguro colectivo de vida distinto de los planes de previsión empresarial, será un rendimiento en especie pero sin el derecho a la reducción de la base imponible.

Entre las propuestas que ha hecho el gobierno, se ha valorado la posibilidad de que el trabajador solicite la ampliación del periodo exigido de cotización a toda la vida laboral. Con esta medida lo que se busca es que para el caso de trabajadores que debido a la crisis económica hayan pasado los últimos años de su vida laboral desempleados o tener un empleo peor, puedan escoger descartar estos para el cálculo de su pensión.

De momento parece que este año las pensiones subirán un 1,6% en lugar del 0,25% inicialmente anunciado por el gobierno, una vez aprobados los presupuestos para este año, de acuerdo con el IPC que es la principal reivindicación por parte de nuestros pensionistas.

Jesús Santana Lorenzo

Equipo Fiscal Lex Consulting

Accounting Manager

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