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Separación De Socios Por Falta De Distribución De Dividendos

sociosHoy en día el socio de una empresa puede dejar de seguir vinculado a la misma en caso de que se den ciertas circunstancias o situaciones que pueden estar previstas por la Ley o los estatutos de las sociedades, siendo uno de estos supuestos de separación cuando la minoría vea mermamos sus derechos, siendo recogidos estos supuestos en el artículo 348 bis LSC.

Este precepto reconoce el derecho de separación a los socios en los que concurran ciertas características o circunstancias, por lo que no es universalmente aplicable.

Los requisitos que debe cumplir para poder ejercitar este derecho de separación de la sociedad son:

  • Que no se trate de una sociedad cotizada
  • Que la sociedad lleve cinco años inscrita en el Registro Mercantil
  • Que la Junta General no acordara la distribución de dividendo de, al menos, un tercio de los beneficios propios de la explotación del objeto social (sin incluir los beneficios extraordinarios o atípicos) durante el ejercicio anterior al acuerdo.
  • Que los beneficios sean legalmente repartibles.
  • Que el socio hubiese votado a favor de la distribución de dividendos.

Una vez cumplidos los requisitos anteriores, este derecho de separación, debe ejercitarse en el plazo de un mes desde la fecha de la celebración de la junta en que se aprobó una insuficiente distribución de dividendos.

Las principales implicaciones para el socio son por una parte la pérdida de la condición de socio y por otra parte la adquisición de un derecho de crédito frente a la sociedad por valor de las participaciones a reembolsar.

Una vez ejercitada por el socio su derecho de separación, la sociedad deberá reembolsar al socio el valor razonable de sus acciones o participaciones sociales, con la consiguiente amortización de las mismas. Dichas acciones serán valoradas por un auditor de cuentas distinto al de la sociedad, designado por el Registro Mercantil del domicilio social a solicitud de la sociedad o del socio, cuya retribución correrá a cargo de la sociedad, y dispondrá de un plazo máximo de dos meses, a contar desde su nombramiento, para emitir su informe de valoración.

Así, una vez finalizado el plazo de los dos meses siguientes a la recepción del informe de valoración, el socio tendrá derecho a a obtener en el domicilio social el valor razonable de sus participaciones sociales o acciones en concepto de precio de las que la sociedad adquiere o de reembolso de las que se amortizan.

Si bien, en caso de que los acreedores de la sociedad tuvieran derecho de oposición, el reembolso a los socios sólo podrá producirse transcurrido el plazo de tres meses contados desde la fecha de notificación personal a los acreedores o la publicación en el Boletín Oficial del Registro Mercantil y siempre que los acreedores ordinarios no hubiesen ejercido el derecho de oposición.

En este sentido, los socios de las sociedades de responsabilidad limitada a quienes se hubiere reembolsado el valor de las participaciones amortizadas estarán sujetos al régimen de responsabilidad por las deudas sociales establecido para el caso de reducción de capital por restitución de aportaciones.

Así la sociedad ante la declaración de separación por parte del socio de la sociedad que debe ser aceptada por la sociedad si se cumplen los requisitos ya expuestos, existen dos opciones: adquirir las participaciones del socio o amortizarlas con la correspondiente reducción del capital social. En ambos casos debe proceder a reembolsar al socio su valor, acordado mutuamente o mediante el informe del auditor.

Debemos subrayar que en nuestro ordenamiento no existe una obligación expresa de reparto de dividendos por parte de las sociedades. De hecho, para que el reparto sea efectivo, deberá ser acordado por Junta General de la sociedad.

Al incorporar el artículo 348 bis a la LSC se prevé la posibilidad de que el socio que lo requiera pueda separarse de la sociedad, siempre que concurran las circunstancias previstas por la norma, es decir, que haya votado a favor del de los beneficios sociales y que la Junta General no acordara la distribución como dividendo de, al menos, un tercio de los beneficios propios de la explotación del objeto social obtenidos durante el ejercicio anterior, que sean legalmente repartibles.

María José Delgado Bermejo
Equipo Fiscal Lex Consulting Abogados S.L.
Tax Advisor Manager

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