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¿Y Si Tu Crédito Hubiera Sido Titulizado?

creditoPor todos es sabido que en tiempos de bonanza económica se comercializaron un gran número de préstamos (hipotecarios y no hipotecarios) que presentaban un alto riesgo de impago, originando que, entrada la crisis, las Entidades bancarias, con ánimo de enderezar sus balances, buscaran soluciones para deshacerse de estos créditos de dudoso cobro, lo que han llevado a cabo a través de la cesión y titulación de créditos que no es sino la venta de estos créditos a un tercero, en la inmensa mayoría de las ocasiones en bloque, a Fondos de Titulización y por un precio muy inferior al valor de la deuda.

En España, la cesión de crédito, en principio, no requiere ni del consentimiento, ni tan siquiera del conocimiento, del deudor, lo que significa que la Entidad bancaria puede transmitir el crédito a un tercero (nuevo acreedor) sin que exista obligación alguna, ni por parte del cedente, ni del cesionario, de informar de ello al deudor y, aún tratándose de créditos hipotecarios, existiendo la previsión contenida en el artículo 149 de la Ley Hipotecaria, según el cual, “la cesión de la titularidad de la hipoteca que garantice un crédito o préstamo deberá hacerse en escritura pública e inscribirse en el Registro de la Propiedad”, el requisito de su inscripción tiene un carácter meramente probatorio y, por tanto, la cesión sería válida desde que se produjo, siendo indiferente que no se haya procedido a su inscripción.

Ahora bien, no son pocos los casos en los que los Bancos ceden el crédito cuando ya han ejercitado acciones de ejecución en reclamación de la deuda e, incluso, en algunos casos, acciones penales por insolvencia económica o alzamiento de bienes frente al deudor. La cuestión está en que si el deudor llega a conocer la cesión del crédito que la entidad bancaria le está ejecutando, puede oponer frente a ésta la falta de legitimación activa sobrevenida de la ejecutante, pues, conforme establece el artículo 1528 del Código Civil, la cesión de un crédito, comprende la de todos los derechos accesorios, como la fianza, hipoteca, prenda o privilegio.

Consecuentemente, a pesar de que, en principio, no existe obligación alguna de informar al deudor de la cesión del crédito, por cuanto acabamos de exponer, para el deudor, cobra especial importancia conocer si su Entidad bancaria ha cedido o no el crédito.

En teoría, desde que la Ley 5/2015 de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, entrara en vigor el 29 de abril de 2015, existe la obligación, por parte de los Fondos de Titulización, de publicar en sus páginas web las escrituras de constitución de dichos fondos (y las otorgadas con posterioridad) ya que, en dichas escrituras, deberían detallarse el listado de activos que les han sido cedidos. Sin embargo, en la práctica, la información publicada por los referidos Fondos, con mucha frecuencia, acusa una evidente falta de transparencia pues, normalmente, en la información publicada se hace referencia a otros documentos o instrumentos que, normalmente, no están a disposición del interesado y ello porque, como hemos ya referido, en la mayoría de los casos, las cesiones se realizan en bloque, haciéndose en la escritura una exigua referencia al archivo formato CD que se adjunta, el cual debiera contener los créditos cedidos.

A pesar de las posibles dificultades prácticas, conocer si tu crédito ha sido cedido a un Fondo de Titulización puede ser clave en el ejercicio de tu acción o tu defensa frente a la Entidad de crédito pues, en dicho supuesto:

• Podrás oponerte, por falta de legitimación activa sobrevenida, a cualquier acción que ejerza la Entidad frente a ti.

• Podrás alegar enriquecimiento injusto de la Entidad en el caso, no poco frecuente, de que el crédito sea cedido a una entidad vinculada al Banco, pretendiendo obtener una ganancia por la cesión y, al mismo tiempo, por la ejecución, realizada por la entidad cesionaria de forma interpuesta.

• Y, lo que es más tentador, en el caso de que estemos ante un crédito litigioso, podrás extinguirlo reembolsando al cesionario el precio que pagó, las costas que se le hubiesen ocasionado y los intereses del precio desde el día en que éste fue satisfecho (ex. art. 1.535 Cc) lo que en la práctica supondrá poder liquidar tu deuda por un importe muy inferior al que adeudabas a la Entidad bancaria. No obstante, el plazo que otorga la ley para el ejercicio de este retracto es sólo de nueve días desde que la entidad cesionaria reclame el pago.

Almudena Jiménez Cruz
Dep. Jurídico
Lex Consulting Abogados S.L.

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